jueves, 15 de marzo de 2018

El por qué de este blog


La idea de montar este blog nace tras meses de "trabajo" en pos de compartir con el mundo mi ridículo pierdetiempos. Para explicar primero qué exactamente e s esto, he de remontarme unos cuantos años atrás:
Conocí Magic el Encuentro (o MTG) hace unos veinte años y enseguida me fascinó. Era la época de Fortaleza, Tempestad y Éxodo (la primera edición con la identificación de rareza sobre la carta), y me mantuve unos pocos años sumido en esa vorágine vertiginosa que suponía el comprar sobres, abrirlos con fruición y dedicarme a la absorbente mágica y retadora tarea estudiar cartas gracias a la Urza (no existían entonces ni el Gatherer de Wizards, ni Magic cards info) para armar mazos con proxies para luego comprar las cartas. No duré demasiado.

Participé en un campeonato con mazo propio para el que invertí una cierta cantidad de dinero en poder hacerme con ciertas cartas de un precio considerable para la economía de entonces y de pronto ocurrió algo fatal: en poco tiempo saldría una edición de tipo 1 y un tercio de mis cartas ya no valdrían. Aquello fue el golpe definitivo para sacarme de un vicio que me entusiasmaba pero para el que ya mantenía unas serias dudas de si era idóneo seguir gastando mis ahorros en trocitos de cartón que cada pocos meses perderían gran parte de su utilidad, siempre claro, que uno quisiera mantenerse en tipo 1.


Dejé magic aún con el dolor de corazón que suponía consideralo un juego maravilloso, probablemente el mejor que vería en muchos muchos años, pero ya en aquella época se gestó una idea, breve pero tenaz: sería genial poder hacerse un juego "casero" de magic. Imprimir las cartas y jugar con amigos sin pretensiones más allá. Como digo, aquella idea tuvo un fuerte arraigo en mí, y pese a que pudiera parecer que desaparecía bajo la pesada capa de obligaciones, amores, otras distracciones, etc. subyacía de algún modo y de tanto en tanto brotaba.

Un día, de pronto, descubrí que existía el Magic Set editor. Entonces lo vi claro: era la oportunidad. Había escaneos de las cartas por internet, pero había cartas con los bordes antiguos, los nuevos, las consecuentes sutiles diferencias entre formas de explicar habilidades o procedimientos de habilidades, y que además estaban en inglés. De pronto todos esos problemas podían solucionarse con esa herramienta de fácil uso: podría unificar estéticamente las cartas, utilizar la reglamentación más reciente y además ponerlo en perfecto español, cosa que era interesante si quería tentar a gente poco ducha con el inglés a acopañarme en esas futuribles partidas de Magic casero.


Entonces ocurrió algo mucho mejor. Descubrí que existía la comunidad MRG Salvation y que gente muy friki se había dedicado a rehacer las cartas de magic imitando a la perfección su estética y subiendo los psd para photoshop y poniéndolos a disposición de todo el mundo. Los descargué y los trasteé. No voy a enredarme en explicar que entre aquel día en que aquello pasó y hoy han pasado demasiados años, así que corro un estúpido velo hasta hace un año y pico donde decidí retomar este tema. Por fortuna y por cuestiones que ahora no vienen al caso, en estos años he adquirido la suficiente destreza con la herramienta photoshop, como para poder modificar y experimentar agusto para conseguir lo que quería.

De este modo, y por lo ya comentado, decidí modificar la plantilla para que fuera acorde con mis intereses. Como ya habréis visto por las cartas intercaladas, una cosa que me entusiasmó fue incorporar la información del tipo de carta al mismo tiempo que su índice de rareza, para que tras un rápido vistazo uno tenga valiosa información de lo que tiene en la mano.


He hecho muchas cosas estos meses y si se me hubiera ocurrido hacer el blog antes hubiera podido mostrarlas poco a poco, así que iré pensando en cómo ir estructurando la información para no soltar post muy largos (como este) en el que desglosar un poco todo el tema.

Lo último que comentaré será quizá lo más controvertido de todo esto, y lo que motiva un poco el nombre que le puse al blog, ya que por un simple cambio estético no iba a liar este rollo, ¿no? Pues bien, una cosa que me torturó sobremanera en mis años de Magic fue el nefasto tema de la aleatoriedad del maná. Había un número alto de partidas en las que el maná más o menos se comportaba de forma razonable, pero había otras... Recuerdo con horror esa sensación de no poder jugar porque no salían tierras, o al contrario, de ver a mi oponente (un amigo que jugaba con azul) que se inundaba de ellas. Quizás puede parecer raro, pero si juego a un juego es para divertirme, no para estar durante un rato viendo o jugar o jugando contra alguien que no puede hacer nada porque el azar se ha puesto en su contra. Personalmente siempre creí que se trataba de un error basilar de diseño del juego que pasado el tiempo ya no se podía corregir proque implicaría un cambio demasiado inasumible, pero no nos engañemos: es una cagada. Fue hace un par de años que descubrí Heartstone (sí, ese copymagic cutre que sin embarto tiene una impecable gestión del maná), y fue cuando de pronto vi clara la solución: dividir la biblioteca en dos. Por un lado las tierras y por otro todo lo demás. De este modo cada turno el jugador decidirá según su mano y lo que mejor le venga, qué robar, de manera que jamás podrá no desarrollar su juego. Aunque explicaré cosas en más profundidad en entradas dedicadas a cada cosa, creo que es una crucial aportación sobre el propósito de todo esto.


No hay comentarios:

Publicar un comentario